Adiós a Michel Rolland: El hombre que cambió  la elaboración del vino

Hoy toca escribir una nota que nos ha pegado a todos los amantes del vino. Ayer, 20 de marzo, el cielo de Burdeos se llevó a una leyenda: nos dejó Michel Rolland. Su partida marca el cierre de una era, pero su influencia desde ya vive y vivirá en cada copa de Malbec que recorre el mundo. Gracias a él, » El Flying Winemaker», podemos ahora entender como se elabora el vino que tomamos

Michel Rolland no solo fue un técnico de excelencia egresado de la Facultad de Enología de Burdeos; fue un visionario que entendió, antes que nadie, que el vino nace en el viñedo. Hizo popular el concepto de la madurez fenólica y la búsqueda de vinos con taninos sedosos y gran concentración de fruta, un estilo que definió la alta gama global desde los años 90.

Michel Rolland y su amor por Argentina

Su relación con nuestro país fue un romance transformador. Desde su llegada a Cafayate en 1988, Michel vio en el Malbec un potencial que pocos podían ver. Fue el gran embajador que convenció a la industria local de apostar por la calidad internacional. Posicionó a Mendoza y al Valle de Uco en la elite del vino mundial a través de proyectos icónicos como Clos de los Siete.

Clos de los Siete fue un proyecto sin precedentes: convenció a varias familias francesas de renombre para que invirtieran en un campo de 850 hectáreas en Mendoza. Logró algo único: una «comunidad» de bodegas que, bajo su dirección técnica, producen grandes cosechas todos los años, varias de ellas con servicios de hospitalidad que todos podemos disfrutar mirando la cordillera.

Sin dudas fue una persona visionaria que vio el potencial del vino Argentino, haciendo que nos posicionemos como un gran proyecto. Sin dudas será recordado por todos y su legado perdurará por siempre.

Nos deja el recuerdo de una vida plena, tejida entre aprendizajes y encuentros, dedicada de principio a fin a la viña y al vino. Para homenajearlo, si hoy quieren descorchar algo en su honor, estas son mis tres recomendaciones personales para entender su mano, sin dudas nosotros lo haremos:

San Pedro de Yacochuya: Este es para los que aman la potencia. Un vino de Cafayate que ruge, con toda la fuerza del sol salteño. Con la precisión técnica que solo un maestro como él podía darle para que no pierda la finura.

Val de Flores : Un Malbec que siempre cumple con un intenso aroma a frutas negras (cereza, arándano) y con 14 Meses de paso por barrica.

Mariflor Malbec: (mi favorito de los 3) Es su proyecto familiar en Vista Flores y es su firma líquida: pura fruta negra, mucha sedosidad y esa elegancia francesa que tan bien le sienta a nuestra uva insignia.

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