Si hablamos de vinos tintos argentinos, pensamos automáticamente en Malbec, obvio. Pero hay un jugador que, sin hacer tanto ruido, se ha convertido en la gran revelación: el Cabernet Franc.
Esta uva de origen francés—que por cierto, es uno de los «padres» de la famosa Cabernet Sauvignon—encontró en nuestros terruños una segunda casa donde se siente comodísima, sobre todo en las zonas de altura. Hoy, el Cabernet Franc argentino no solo es un gran vino, sino que la está rompiendo a nivel global.

El Boom del Cabernet Franc : Crecimiento y Récords Mundiales
El Cabernet Franc se adapta muy bien a diferentes climas, y si bien es famoso en Burdeos o el Valle del Loira, en Argentina tiene una historia de lujo:
1. El Viñedo Más Viejo en Argentina: El viñedo de Cabernet Franc más antiguo está plantado en Mendoza y data nada menos que de 1899 y fue plantado por Tiburcio Benegas .
2. Crecimiento Explosivo: La superficie de esta cepa está imparable. En la última década (hasta 2025), la superficie cultivada creció un increíble +131,6% en el país.
¿Dónde Está la Magia? Un Paseo por Mendoza
Si querés probar lo mejor, tenés que probar los vinos de Mendoza, ya que la provincia concentra el 81,9% de todo el Cabernet Franc plantado en Argentina. Dentro de Mendoza, el corazón de la producción se concentra en el Valle de Uco y Luján de Cuyo, que juntos agrupan el 83% del total provincial. Poné en tu mapa estos departamentos porque son clave en la producción :
• Tunuyán (27,9%)
• Luján de Cuyo (24,4%)
• Tupungato (17,6%)
Y ojo, que si te vas para Salta, en Cafayate también se hacen cosas interesantes, bodegas como
El Esteco, Yacochuya y Piattelli producen excelentes exponentes que reflejan el terruño único de la región.
El Sabor Argentino: Elegancia y Pimentón
El Cabernet Franc es una cepa más ligera que la Cabernet Sauvignon, y en Argentina desarrolla un perfil aromático intenso y elegante. Cuando lo servís, vas a notar un color rojo rubí intenso. ¿Y en la nariz? Ahí viene lo divertido, porque tiene una doble vida:
1. El Toque Vegetal: Vas a encontrar notas vegetales muy distintivas, como pimiento verde, eucalipto y mentol.
2. La Fruta Elegante: Esto se complementa con aromas frutados a frutillas, arándanos y frambuesas, y notas especiadas a pimienta negra y pimentón.
El resultado en boca es un vino untuoso y elegante, con buena estructura.
Para Maridar (¡A lo Argentino y más!)
Este vino se lleva muy bien con carnes, especialmente costillitas con salsa barbacoa de vino tinto o un buen asado de panceta de cerdo (Pork Belly Roast). ¡Nosotros siempre descorchamos uno cuando hacemos carnes asadas, nos encanta!
Les dejamos 3 opciones para que puedan disfrutar de esta cepa:
Weinert Cabernet Franc: Fiel al estilo clásico de Weinert, con una crianza prolongada (2.5 años en grandes toneles de roble francés). Ofrece notas a cassis, grosella, especias, tabaco y un toque de pimiento verde (piracina) maduro, con una excelente acidez y potencial de guarda. (¡Es uno de nuestros favoritos!)
El Enemigo Cabernet Franc :Uno de los Cabernet Franc más aclamados, con altos puntajes internacionales. Es un vino intenso y profundo. Destaca por sus notas a frutas rojas ácidas, especias, hierbas, y un toque mineral característico de Gualtallary. Suele ser un blend con un pequeño porcentaje de Malbec.
Rutini Single Vineyard Gualtallary Cabernet Franc :Un ejemplar de alta gama que resalta el terruño. Es complejo, con gran cuerpo y taninos firmes y elegantes. En nariz y boca ofrece aromas a frutos negros, hierbas secas, romero y toques terrosos/minerales. Excelente estructura y potencial de envejecimiento.
El Cabernet Franc es la prueba de que en Argentina no solo tenemos al Malbec. Tenemos una uva que madura espectacularmente bien en altura, ofreciendo vinos con personalidad, historia y una elegancia especiada que lo hace un candidato firme a ser el próximo ícono de nuestro vino. Y ustedes , ¿ya probaron vinos de esta cepa?. ¡Los leemos!



